Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo agropecuario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo agropecuario. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de abril de 2012

El agro boliviano está anclado en el siglo XIX


A pesar de los esfuerzos realizados en electrificación rural, mediante la instalación de redes eléctricas, aún tres millones de bolivianos no tienen acceso a electricidad y casi cuatro millones usan leña como fuente principal de energía. El agro boliviano sigue anclado en el siglo XIX, asegura un estudio de la Plataforma Energética, elaborado por el especialista Miguel Fernández conocido por LA PATRIA.

La investigación "Rol e impacto socioeconómico de las Energías Renovables en el área rural de Bolivia" revela que la realidad de la Bolivia rural, donde vive casi el 40 % de la población del país, está signada por bajísimos índices de desarrollo y una población dispersa, inconexa, aislada y marginada del mercado energético nacional.

En el área rural el abastecimiento de hidrocarburos es muy escaso. La principal fuente energética en estas áreas dispersas y alejadas es la biomasa (especialmente leña), que en promedio cubre el 80 % de la demanda total rural de energía (hay algunas zonas donde este recurso cubre hasta el 97 % de esta demanda, situación que no ha cambiado en los últimos años).

En cambio, el uso del Gas Licuado de Petróleo (GLP), ampliamente extendido a nivel urbano, sólo está presente en los centros rurales más importantes. En el resto del territorio nacional sencillamente no existe disponibilidad de este combustible, destaca el informe.

Para el año 2007 se estimaba que la cobertura de electricidad en el área rural era de 39 %, mientras que en las ciudades alcanzaba entre 80 al 90 % de la población.

El estudio detecta que los consumos en electrificación rural alcanzan en promedio apenas a 25 kilovatios por mes (kWh/mes) por familia. La mitad de las familias rurales, que cuentan con electricidad, tiene un consumo inferior a 32 kWh/mes por familia, una cantidad de energía que solamente permite un uso limitado de la iluminación y la radio, así como de algunas horas de televisión.

"Se puede afirmar que una gran parte del sector rural está prácticamente marginado de los sistemas convencionales de energía. Mientras la población urbana de Bolivia vive ya en el siglo XXI, la población rural, dispersa y aislada, aún vive una realidad del siglo XIX. Dos siglos es la diferencia entre el campo y la ciudad", dice el estudio elaborado por Miguel Fernández.

MENOS ENERGÍA
La investigación también destaca que en el ámbito rural existe una estrecha relación entre pobreza y falta de acceso a la electricidad, se podría decir que son casi sinónimos.

Así, en base al criterio de medición de la pobreza basado en las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), se observa que el número de hogares rurales en condiciones de pobreza extrema en Bolivia es muy próximo al número de hogares en el área rural que no cuentan con energía eléctrica, lo que implica que el 90,17 % de hogares sin energía eléctrica del área rural corresponden a hogares en situación de pobreza extrema (indigencia y marginalidad).

La extrema dispersión de la población también incide en su acceso a la electricidad. Se puede observar, agrega el estudio, que la presencia de grupos poblacionales sin acceso a la electricidad se encuentra, con una relativa densidad, sobre la franja del territorio occidental que ocupa la Cordillera de Los Andes.

Enlace : http://lapatriaenlinea.com/?t=el-agro-boliviano-esta-anclado-en-el-siglo-xix¬a=103310

lunes, 31 de octubre de 2011

Promueven programas de desarrollo agropecuario



La ejecución del proyecto “Warmi Calamarca”,en ocho comunidades de este Municipio, ubicado en la provincia Aroma, impulsará el desarrollo agropecuario en la región, informó el representante de la organización internacional Save the Children, Rosmery Mollo.

En el proyecto se ejecutaron cinco planes productivos en artesanía, agricultura, capacitación en salud sexual reproductiva, derechos de los niños y salud oral. La propuesta benefició a las poblaciones de Surucani, Calamarca, Vilaque, Caluyo, Wuaywasi, entre otras.

LOMBRICULTURA
El proyecto de lombricultura (tecnología moderna que consiste en la transformación de los desechos orgánicos en humus), considerado uno de los más importantes del programa, fue iniciado en febrero utilizando agrifilm (lona plástica para cubrir el techo de los lombricarios), y asesorando a las personas que participaron en él, quienes llegaron a replicar la experiencia en comunidades aledañas.

El proyecto consiste en el reciclaje de la bosta de vaca, misma que a una determinada temperatura, es depositada en las denominadas camas, donde las lombrices (gusano de la clase de los Anélido de color rojizo de cuerpo blando, cilíndrico, agusanado), favorece al mejoramiento de los cultivos de diferentes hortalizas.

“La lombricultura es uno de los proyectos que consiste en mejorar el abono destinado a otra producción agrícola, en esta ocasión se contempló también el cultivo de hortalizas, porque el mismo está destinado sólo a el reciclaje de las bosta de la vaca, la misma que mejorada es destinada a fortalecer productos agropecuarios”, explicó Mollo.

“Entre las experiencias recabadas y copiadas se registra las de las poblaciones de Ventilla y Chojasivi del municipio de Pucarani, con la finalidad de mejorar los procesos alimenticios del sector, efectuando el cultivo de una variedad de verduras y frutas experimentales”, agregó.

EXPERIENCIAS
Regina Arhuata, una de las beneficiarias con la construcción de carpas, convirtió con su esposo a la lombricultura como un avance en su estilo de vida.

“Después que hemos construido tuvimos un apoyo técnico de un ingeniero con quien aprendimos a mantener la lombricultura, inmediatamente después hemos llegado a plantar una variedad de productos, con los cuales se ha mejorado nuestro alimento, ahora podemos comer verduras y los niños se alimentan para que no tengan problemas en la alimentación, ha ellos bien les gusta las verduras y combinamos con papa, chuño que es de la región”, explicó.

“Antes nos teníamos que traer de las ferias las verduras, pero como llegábamos todo apretados no duraban mucho y eran caras, es por eso que ahora ya no compramos la verdura sino que directamente nuestros hijos están sacando la verdura y se preparan una ensalada, antes de tomar sólo pan con sultana. Gracias al proyecto la tierra da todo, acelga, espinaca, perejil, haba, lechuga y diferentes variedades, que después de que recogemos, tenemos que sembrar otros productos más, porque antes Bs 100 o más gastaba sólo en verdura, pero eso ahora nos ahorramos”, sostuvo Delia Martínez Tola, otra de las participantes.

TEJIDO ARTESANAL
Otra de las actividades brindadas por la organización fue la experiencia del tejido artesanal con la finalidad de poder exportar al mercado norteamericano sus trabajos bajo las exigencias de responsabilidad y calidad.

“Ahora han entregado una cantidad de prendas solicitadas, tomando en cuenta que en Europa o Estados Unidos se preparan para recibir el invierno por lo que algunos tejidos de lana, con fibra o de acuerdo a las exigencias del mercado, son solicitadas por ciudadanos del exterior, quienes cancelan por producto enviado a las hermanas del proyecto”, manifestó Rosmery Mollo, responsable del proyecto.

El proceso de capacitación en salud sexual reproductiva, derechos del niño (a) y salud oral, fue aplicado a pesar de los mitos y tabúes que eran parte de la idiosincrasia de la población, los mismos fueron superados gracias a la perseverancia de las familias y sobre todo de las mujeres de las ocho comunidades, quienes demuestran que a pesar de no tener servicios básicos como agua potable, entre otros y a pesar de las limitaciones ellas emprendieron el desafío de superar todos los obstáculos en beneficio de sus familias y las comunidades a las que pertenecen.

Enlace : http://www.eldiario.net/